
HOY (TE) TENGO UNAS GANAS TERRIBLES
Hoy -te- tengo unas ganas
terribles
Ganas
de que me cuentes tus mambos y
escucharte decir los míos
con unas birras de por medio
Ganas
de poner la serie más larga que exista
solo para dejarla de fondo
mirarnos entre nosotros
hasta que Netflix nos pregunte
si todavía seguimos ahí
y pensar que sí
que cómo no querer seguir acá
Ganas
de que no me importe
cuánto tiempo cuelgues el mate
intentando encontrar las palabras que no te salen
si es que eso significa recorrer un día tuyo
Ganas
de despertarme con el brazo dormido
quejarme
querer dejarlo igual
hasta la tarde siguiente de cualquier domingo
que habite con vos
Ganas
de bardearte
dejarte que me bardees
perder la pulseada con el único propósito
de ganarme esa sonrisa
que generás en nosotros
Ganas
de perdernos
no perdernos
que me busques cuando
no puedas encontrarte
encontrarme en vos
cuando no sepa donde quedarme
Ganas
de alcanzarte la toalla
que vuelvas a mojarte afuera conmigo
en la cama o en el piso
terminar de secarte con mis sentidos
Ganas
de pasar por el paredón
más largo y firme que encuentre en el barrio
frenar tu camino
que aceleres el mio
besarte los párpados
comerte con mis manos
que me digas basta y
tus ganas no puedan parar
de pedirme que siga
Ganas
de que sea invierno
que vengas
que te quedes conmigo
ahora que tengo una cama más grande
para desparramarnos
un balcón con una vista infinita
como nosotros
una mesada que podemos ocupar
para hacernos el amor y el desamor
Aunque solo nos quedemos callados
aunque las frazadas no alcancen para tapar tus silencios
aunque no siempre podamos convertir en verano
los inviernos que llevamos dentro
que vengas
que elijas quedarte
conmigo
Hoy son todas tuyas
las pocas ganas que me quedan
y todas ellas
te tienen ganas
Cómo te extraño.